domingo, 29 de julio de 2007

Significado Bíblico y Científico de la Acacia

Significado Bíblico y Científico de la Acacia

Angel R. Cepeda Dovala1,2
Sonia Ballesteros Quintero2
José Angel Cepeda Ballesteros2
Sonia M. Cepeda Ballesteros2
Godeleva E. Dovala Pacheco2

1 Profesor e Investigador (PhD), adscrito a la Subdirección de Intercambio Científico de la Dirección de Investigación. Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN). Buenavista, Saltillo, Coahuila, México. 2 Autores y colaboradores en escritos científicos culturales.

RESUMEN. La planta de Acacia tiene un profundo significado bíblico y científico, para los estudiosos de los distintos campos del saber y del conocer. El significado de Acacia fue abordado considerando su etimología, así como también, se hizo alusión a algunos pasajes bíblicos que la mencionan, y a aspectos científicos, históricos y de actualidad de está noble planta, que ha sido tema de numerosos estudios, y con un alto contenido simbólico para distintas culturas y civilizaciones.

Palabras clave: Acacia, Bíblico, Científico, Civilizaciones, Culturas, Etimología, ADN, Planta.

Key words: Acacia, Biblical, Civilizations, Cultures, DNA, Etymology, Plant, Scientific.

1. Etimología de la planta del genero Acacia

La Sagrada Escritura menciona distintos tipos de plantas, una de ellas es la Acacia. En Hebreo la palabra Acacia es denominada en singular como shíttah, y en plural shíttîm, en Griego άκακία = akantha, significa en Latín, espina, la espina, denominada así en la Biblia Vulgata y acanthus para la acacia Egipcia (1). La Enciclopedia Católica, fundamenta su artículo de Acacia, escrito por A. J. Mass en 1907 en New York (2), con dos citas bibliográficas de Diccionarios Bíblicos, una de ellas corresponde a F. Vigouroux (3) del año 1895 de Paris Francia, y, la otra de Chapman de 1902 de New York, USA (4); en donde se menciona que El Hebreo shíttah es probablemente una contracción de Shinttah, y así idéntico con el Egipcio shent; el Cóptico shonte, la espina; el Árabe sunt (5).

Según el diccionario de la Real Academia Española (6), la palabra Acacia proviene del Latín acacĭa, y este del Griego άκακία, que significa espina (7); dicho diccionario, define de varias formas la palabra Acacia, algunas de ellas son: Árbol o arbusto de la familia de las Mimosáceas, a veces con espinas, de madera bastante dura, hojas compuestas o divididas en hojuelas, flores olorosas en racimos laxos y colgantes, y fruto en legumbre. De varias de sus especies fluye espontáneamente la goma arábiga; también, la define Acacia como madera de este árbol; y, desde el punto de vista de la medicina, como sustancia medicinal concreta y astringente que se extrae del fruto verde de la acacia de Egipto (8).

En tanto que Gray (1908) y Bijan (1998), al referirse a la Acacia retinodes, indican que su etimología es la siguiente: Acacia, del griego akis = punta, aludiendo a las espinas de las especies de acacias africanas, ya que las australianas normalmente carecen de ellas. Retinodes, del griego, significa resinoso, quizás aludiendo a la goma que produce o quizás deriva del latín retineo, que significa conservar, debido a que tiene flores durante mucho tiempo (9).

2. Taxonomía de la planta Acacia

Sin embargo, la Acacia Bíblica es identificada y clasificada científicamente dentro del Reino: Plantea; División: Magnoliophyta; Clase: Magnoliopsida; Orden: Fabales; Familia: Fabaceae; Subfamilia: Mimosioideae; Genero: Acacia. Actualmente se emplea el genero y la especie para nombrar a una planta, en el caso de la Acacia, es indudable que la Acacia seyal (Del.) o la Acacia tortilis (Hayne); ambas son llamadas seyyal, o árboles torrentes, sayl significa torrente, y ellas crecen en el desierto wadis, o valles del torrente, del Sinaí. (10)

En la introducción a la taxonomía de la Acacia para cosechadores de semillas esta explicado en el Manual de las Acacias (11) de la FAO (12), se da una reseña histórica acerca de la clasificación de esta planta, en donde Ross (13), en el año 1973, mencionó que el género Acacia, inicialmente fue descrito por Philip Miller en el año 1754, (14). Adicionalmente, la planta del genero Acacia es mencionada como una leguminosa según Atcchison (1948) (15), y por Allen y Allen (1981) (16), y más anteriormente, Strasburger et al., (1894) (17) indican la equivalencia de la planta Acacia como planta del Orden Fabales = Leguminosas.

3. Importancia y algunos usos de la Acacia
Las acacias son plantas que en sus raíces tienen tuberosidades con especies simbióticas de Rhizobium que fijan el nitrógeno atmosférico al suelo, acordes con Strasburger Tratado de Botánica, que data de 1894, de Alemania (18) ahí radica en parte la importancia científica, pues contribuyen a la nitrificación del suelo; por otra parte, Allen y Allen (1981), publican el libro de Leguminoseae en donde se mencionan con bastante detalle, a las acacias en relación a sus características, usos y nodulación (19).
Según la FAO en el 2003, las acacias son árboles muy difundidos en las zonas áridas de África subsahariana. Son plantas que se prestan a muchos usos y pueden ofrecer, por tanto, formas diversificadas de ingresos. Asumen una importancia capital como barreras contra el avance del desierto, mientras las raíces son muy eficaces para reducir la erosión del terreno. Desempeñan una función fertilizante gracias a su capacidad para fijar el nitrógeno. Las hojas y bayas constituyen un forraje precioso para el ganado durante la estación seca y el tronco se utiliza como leña para el fuego y como material de construcción. Desde el punto de vista comercial, el producto más importante de la acacia es la goma arábica que se emplea, con gran variedad de usos, en la industria farmacéutica, alimentaría y cosmética. (20)
En cuanto a la Acacia y Prosopis (Mimosasedae), Maydell (1986) (21), menciona que estos dos géneros juegan un papel vital y ambiental y proveen una variedad de productos útiles. En México el autor principal de este escrito participó, por parte de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), en el primer Plan para Combatir la Desertificación en México (PACD-México) en 1993 (22),en donde se contemplan entre otros aspectos importantes, la utilización de especies nativas de Acacia (Huizache) y Prosopis (Mesquite), Pinus Cembroides, y otras plantas con fines de conservación de suelos, reforestación para combatir dunas de los desiertos y otros aspectos interesantes.
La Acacia farnesiana (L.) Willd., cuyo nombre común: “Huizache”, “espino” (México), “aromo”, “espino blanco” (Bolivia, Costa Rica, Guatemala, Honduras), “cuji”, “aromo” (Cuba), “huaranga” (Perú), “espinillo” (Argentina, Uruguay), “mimosa bush” (Australia), sinónimo: Vachellia farnesiana (L.) Wight. et Arn. El huizache ha sido utilizado en México desde épocas muy remotas (siglo XVI). Su principal uso radica en las propiedades aromáticas de las flores, de las cuales se extraen esencias para pomadas. La extracción de esencia de aceite de las flores, se utiliza en la industria de perfumería. Incluso es cultivada en el sur de Europa con este propósito. También se aprovechan las vainas y hojas como forraje, conteniendo entre 17.2-20.9% de proteína pura. De la corteza y vainas se extraen taninos, gomas y la madera dura y fina es susceptible de aprovechamiento para la producción de parquet. Se usa de manera rústica como cercas en el campo para la protección de cultivos, y también en algunos casos se utiliza para ruedas con tracción animal y mangos para herramientas. Es un buen recurso como combustible; su leña y carbón presenta un alto valor calorífico. Presenta un interesante valor apícola y ornamental, especialmente debido a su abundante y colorida floración. (23).
Referente a la Prosopis laevigata (H. B. ex Willd.) Johnst., nombre común: “Mezquite” (México), “algarrobo”, “thaco” (Bolivia), La madera es utilizada para duela, madera aserrada y parquet, para mangos de herramientas, hormas para zapatos en escala industrial, leña y carbón de muy buena calidad por su alto poder calorífico. Las hojas y vainas se utilizan como forraje para el ganado. De la corteza se extraen curtientes, además la madera se usa como postes para cercas. Diversos estudios realizados sobre el mezquite le atribuyen algunos usos medicinales. Las vainas son aprovechadas como forraje para el ganado, éstas tienen un alto valor nutritivo. La harina obtenida de las vainas del mezquite, se pueden mezclar con harina de maíz, alfalfa, zacate, harinolina, salvado, alfalfa molida, pasta de cacahuate o linaza. En la harina el mezquite tiene una proporción de 20 a 60% del total de la mezcla que se usa para forraje. También es apreciado como planta melífera y obtención de gomas para usos farmacéuticos. (24).
4. Variabilidad Genética y geográfica de la Acacia
Existe una amplia variabilidad genética y diversidad geográfica de las acacias en distintos suelos y ambientes, pues Simmons (1981) (25) reportó más de 1200 especies de acacias, en tanto que por ejemplo en Australia crecen más de 600 de las 900 especies de acacias en el mundo, según Cooper (1983) (26), pero existen evidencias del género Acacia en los distintos continentes, Africano, Americano, Asiático.
La FAO en el manual de semillas de acacias, menciona que esta se presenta naturalmente en todos los continentes con excepción de Europa y Antártica (27). En el caso del continente Americano, existen numerosos estudios sobre plantas, por su valor histórico se mencionan la lista de plantas del Oeste de México y Arizona de Palmer (1890), mencionado por Rose (1891) (28), y este ultimo investigador realizó notables aportaciones acerca de las plantas de México y de América Central (29); así como también, se mencionan distintas plantas y animales, en los libros de Bernal Díaz del Castillo (30) y Francisco Javier Clavijero en sus excelentes libros de historia antigua de México. (31).
En realidad no existe un consenso en cuanto al número de especies del genero Acacia, si comparamos los datos proporcionados por Simmons (1981), y los de Cooper (1983), en relación con los obtenidos por Maslin (1981), quién indica para el caso de Australia, la existencia de 729 especies corrientemente reconocidas y se estiman en 120 las taxa aún sin describir (32). Según los estudios de J. H. Ross realizados durante 1973 y 1981, existen alrededor de 115 especies en África. Las restantes se encuentran en Asia (incluyendo China) y en las Américas. En Nueva Zelanda el género se encuentra sólo en forma fósil (33); y, mucho más reciente la enciclopedia Larousse (2006), menciona que son más de 1000 especies del genero Acacia (34); sin embargo, el investigador Ross (1979), indica que el genero Acacia (Tourn.) Millar incluye 1200 especies distribuidas en los trópicos secos del mundo (35); con anterioridad, Burkart (1976), indica que de 44 especies de Prosopis, 40 son endémicas de América Latina. (36).
Aún más, dentro de la planta Bíblica Acacia Tortolis, por ejemplo, encontramos una gran diversidad y variabilidad con una amplia distribución geográfica en África, desde Sudáfrica hacia el norte hasta Argel y Egipto, extendiéndose en Asia hasta Israel y el sur de Arabia; la Acacia Tortolis cuenta con distintas subespecies: heterchanta, raddiana, spirocarpa y tortolis; cada una de estas subespecies tienen sus sinónimos. (37).
Poligene significa muchos genes (38), es un concepto interesante de recordar desde el punto de vista genético fue establecido por Mather en 1949 (39) y que sustituyo al concepto de “Factor Multiple”, también recordemos que Darwin llamo “factores” y el Fraile de la Orden de San Agustin, Gregor Mendel, llamó “elementos” a los “entes” causentes de la herencia y variación… que nosotros llamamos genes, en donde, el gen = ADN es la molécula de la vida (40). Los Poligenes son definidos como el efecto pequeño de genes sobre una característica particular que puede suplementar a otro para producir cambios cuantitativos observables, según Stirckberger (1966) (41) y Falconer (1981) (42), menciona que la variación causada por la segregación simultanea de muchos genes puede ser llamada variación poligénica, y a los genes menores involucrados se les refiere algunas veces como poligenes. Según Mettler y Gregg (1982), mencionan que la variación observada de un carácter es, por lo general cuantitativa o polimórfica. Es cuantitativa cuando existe una serie continua o graduada de tipos morfológicos como los que se basan en el tamaño, el peso y el color de la piel en seres humanos. La variación es polimorfita cuando en una población existen dos, tres o pocos más tipos diferentes de “morfos”, fácilmente identificables, como el dimorfismo sexual, los distintos grupos sanguíneos y las variaciones cromosómicas. (43)
5. Estudios geonómicos, ADN y biotecnología moderna.

Posiblemente con los nuevos estudios geonómicos, considerando la biotecnología moderna cuyo fundamento es la molécula de la vida ADN, a más de 50 años después del descubrimiento del modelo de Watson y Crick (44), puedan solucionarse muchos de los problemas taxonómicos, no únicamente en plantas como las del genero Acacia, sino también de las bacterias fijadoras del nitrógeno atmosférico en los suelos, en animales de importancia económica, en la contaminación ambiental y en los desiertos del mundo en su conjunto.

Algunos estudios científicos interesantes, dado su carácter histórico, son los publicados por Ghimpu (1929) en Paris (45), pues son estudios previos para determinar el número cromosómico de la Acacia, al igual que las investigaciones de Corti (1931) (46), Newman (1933 y 1934) (47, 48), Senn (1938) (49), Atchinson (1948) (50), Frahm-Leliveld (1957) (51), y Turner, B. L. & Fearing (1959 y 1960) (52 y 53); dichas investigaciones abren nuevas interrogantes vigentes para los estudios científicos tecnológicos en la era de la Revolución Genómica, en relación a la ploídia y poliploidia, en cuanto a las características cromosómicas y taxonómicas de la Acacia.

Es necesario precisar algunos términos, en los próximos tres párrafos, para una mejor comprensión de los genomas del género Acacia, dado que el contenido cromosómico de las plantas angiospermas puede estar en Ploidía (2n) o Poliploidía (más de 2n), en donde más adelante se fundamente con estudios realizados por distintos investigadores; y para abundar en los conceptos es necesario consultar los autores clásicos de la Ciencia Genética, de la Biología Molecular, y de la Biotecnología moderna.

El genoma se refiere al material genético contenido en una célula, que en seres eucarióticos es la molécula de la vida: el ADN. La ploidía es un término que se refiere al número de conjuntos o pares de cromosomas en una célula; la poliploidía es un incremento en el número de cromosomas. Haploide se le llama así a la célula que contiene un solo miembro de cada cromosoma homologo (número haploide = n). En la fecundación, dos gametos haploides se fusionan para formar una sola célula con un número diploide (2n) de cromosomas, entonces se dice que un organismo o su fase nuclear de una célula es diploide cuando tiene dos juegos de cromosomas, y su número cigótico de cromosomas es 2n.

Gregor Mendel dentro de sus investigaciones científicas, determinó que las Arvejas tenían dos conjuntos de alelos; y los alelos son formas alternativas de un gen que ocupan el mismo lugar en los cromosomas homólogos y se separan uno del otro durante la meiosis. Los seres humanos son diploides (2n), ¿Porqué?, porque sus células somáticas tienen dos conjuntos de cromosomas, con excepción de sus gametos que son haploides dado que tienen un juego de cromosomas (n). Cuando el organismo cuenta con más de dos conjuntos de cromosomas, se dice que son poliploides. Por su origen pueden ser autoploides, cuando se derivan de un diploide por multiplicación de sus cromosomas; y, alopoliploides, cuando son derivadas de un híbrido entre dos diploides.

La poliploidía se divide en Euploidía, cuando hay una alteración numérica en la dotación de cromosomas. Se clasifica en triploides (3n), tetraploides (4n), etcétera. Muchas plantas son diploides, como las especies del genero Acacia, sin embargo, también pueden ser poliploides, pues las Acacias, son plantas con flores o angiospermas, y se reproducen mediante una fase esporofitica que es diploide, y otra fase llamada gametofitica que es haploide, en realidad, el ciclo de las plantas difieren de los animales por la adición de la fase gametofitica (haploide) luego de la meiosis y antes de la producción de los gametos, además, en la reproducción celular o mitosis, ocurre la interfase, que es el período entre divisiones de mitosis sucesivas, y la importancia de la interfase es la duplicación del ADN.

Para abundar más en este ultimo aspecto mencionado sobre la interfase, consultar los escritos de Nagl (1978) (54), y Costich, et al., (1993) (55). Los niveles de poliploidía han sido reportados en algunas especies de plantas de los géneros Acacia y Prosopis, en un rango de 4x a 16x, tal como lo reportan los estudios de Ghimpu (1929) (56), Newman (1934) (57), Hunziker, et al., (1986) (58), en tanto que Bennett y Leitch (1995) (59), mencionan que especies de Acacia tienen un nivel de ploidía de 2n=2x= 26 a 2n = 8x = 104. Bukhari (1997), atribuye los niveles de ploidía son altos y variables y al tamaño relativamente pequeño de los cromosomas de la Acacia y las Prosopis trae como resultado un número variable estimado de los niveles de ploidía, y considera además que los géneros Prosopis y Acacia tienen básicamente un cariotipo similar, en donde, no obstante lo similar de sus cariotipos estos géneros muestran su variabilidad respectiva de los grupos cromosómicos. (60). También no hay que olvidar la interacción genético ambiental en donde se desarrollan estas plantas, pues en la ploidía y en la poliploidía hay poligenes, en donde los genes están influenciados por la variación fenotípica y los efectos ambientales.

En plantas de Acacia ferneciana (Huizache), es una especie considerada desde el punto de vista geonómico como tetraploide con 2n=52 cromosomas, en este genoma, concuerdan los siguientes investigadores: Atchison (1948) (61); Sharma & Bhattacharyya (1958) (62); Kumari & Bir (1985) (63); Mukherjee & Sharma, 1993 (64); y, Bukhari, 1997 (65).
En cuanto a otro genero y especie: Prosopis laevigata, aunque de la misma familia de las Mimosas, el número cromosomico diploide 2n=28, fue reportado por Hunziker, et al., 1975. (66); y Burkart (1976) (67) y Bukhari (1997) (68).

6. La Acacia en la Sagrada Escritura.

La Acacia es mencionada en muchos pasajes bíblicos, por ejemplo en los libros del Antiguo Testamento: Josué (69); en pasajes del libro del profeta Isaías (70); o en los libros del Pentauteco atribuidos a Moisés: Éxodo, Números y Deuteronomio; ver: Ex 25, 5,10,23 ; Nm 25,1; Dt 10, 3.

El libro de Josué (71), en Jos 2,1 dice: “Josué hijo de Nun envió secretamente desde Setim a dos espías...”; aquí la palabra Setim = las Acacias, se refiere a la parte del valle en donde había muchas plantas de acacias en la estepa, lugar geográfico, ubicada a unas ocho o nueve millas al noroeste del Mar Muerto, en donde el libro de Números, Nm 25, 1, nos indica que Israel se había establecido; o bien, como se indica en el libro del profeta Joel (72), Jl 4, 18 donde menciona: “Sucederá aquel día que los montes destilaran vino, y las colinas fluirán leche; por todas los torrentes de Judá fluirán las aguas; y una fuente manará, de la Casa del Señor que regará el torrente de las Acacias”

La madera de la acacia es muy dura y de color negro, designada, “madera incorruptible” = “setim wood”, en la Biblia Septuaginta, y lignum setim, la “madera de acacia" en la Biblia Vulgata (73). La Acacia es una planta bíblica sagrada mencionada en las Sagradas Escrituras, en el Antiguo Testamento, por ejemplo en los libros del Éxodo (74) y Deuteronomio (75). Fueron hechas de la madera de acacia: la arca de la alianza, ver: Ex 25, 10, la mesa de los panes de la Presencia, ver: Ex 25, 23; y Ex 37, 10-16, el altar de los holocaustos, ver: Ex 27, 1, el altar del incienso, ver: Ex 30, 1; y también, las partes de madera del tabernáculo, ver: Ex 26, 1-37.

7. La Acacia en las diversas culturas y civilizaciones.

La Acacia fue conocida antiguamente en las diversas Culturas y Civilizaciones. La Biblia es un libro inspirado por Dios, es palabra de hombres históricos, es un libro de vida y para la vida, que recibió las influencias de las Culturas de tres continentes: Asia, África y Europa. De estos tres continentes, el Israel Bíblico tubo seis amos: de Asia: Asiria, Babilonia y Persia; de África: Egipto; y, de Europa: Grecia y Roma. Los tres grandes de la Época de Oro de Grecia: Sócrates, Platón y Aristóteles, han dejado una profunda huella para la humanidad, de ellos han sacado sus fundamentos o ideas muchos filósofos, científicos y sabios; por ejemplo, San Agustín de Hipona (354-430 d. C.), cumbre de la Patrística, era platónico, Santo Tomas de Aquino (1225-1274 d. C.), cumbre de la Escolástica, trato de conciliar la filosofía de Platón con la filosofía de Aristóteles, aunque tiene un fuerte predominio de tipo aristotélico (76).
En México se conoce los géneros de la Acacia y Prosopis desde la época prehispánica, tal como lo comprueban los escritos de F. Hernández, en donde estas plantas Leguminosas son de la misma familia de las Mimosas, tales como la Acacia farnesiana, y la Prosopis laevigata, conocidas comúnmente con los nombres de huizache y mesquite respectivamente. También, por ejemplo, la Acacia tenuifolia, conocida como “Tepezcohuite”, que según los estudiosos proviene de la palabra de la lengua náhuatl “Tepezcuahuitl” y su significado es “árbol del cerro que sangra” era empleado por la cultura Maya, para curar la piel.
Para finalizar el presente escrito sobre Acacia, se recurre a la Hermenéutica y a la Exégesis en relación al libro del profeta Isaías (77), en Is 41, 17-20, donde se mencionan diversos tipos de árboles, entre ellos la Acacia, que invoca un acto creador, que nos hace recordar las virtudes teologales de San Pablo, y el mensaje final del Apocalipsis de Juan: “Ven Señor Jesús”; los versos del profeta Isaías están llenos de fe en la esperanza y en el amor de Dios con su pueblo elegido de transformar el desierto y la mente humana:

“Los necesitados y los pobres buscan el agua y no la encuentran; su lengua esta reseca por la sed. Pero yo el Señor los atenderé, yo el Dios de Israel, no los abandonaré. Haré que broten ríos en las colinas secas y fuentes en medio de los valles, transformaré el desierto, en estanque, la tierra árida en manantiales de agua. Pondré en el desierto cedros, acacias mirtos y olivares; plantaré en la llanura abetos, y también cipreses y olmos, para que vean y sepan, para que reflexionen y aprendan que el poder del Señor a hecho esto, que el Santo de Israel lo ha creado” (Is 41, 17-20).

REFERENCIAS

(1) Biblia Vulgata, moderna en su versión inglesa, emplea una letra “t”, y omite la letra “h” en la palabra, “setim wood”, cf.
Cathloic Bible Diccionary, p 108, en: The Douay-Rhems. New Testament of Our Lord and Savior Jesus Christ. 2000.
(2) Cf. Catholic Encyclopedia. New Advent. Acacia en http://www.newadvent.org/cathen/01079a.htm
(3) F. Vigouroux. Diccionario de la biblia católico de Paris, Francia (1895), introducido por una encíclica del papa León XIII.
(4) Chapman, Dictionary of the Bible, art. Shittah Tree (New York, 1902).
(5) Ibid (2), y cf. O. N. Allen & Ethel K. Allen. The Leguminoseae. p. 7.
(6) Diccionario de la Real Academia Española 1970 p. 10; la definición de acacia se mantiene hasta la actualidad.
(7) e.g. Significado acorde con la Biblia Vulgata
(8) Ibid (6)
(9) Cf. Gray, Asa. 1908. New Manual of Botany. A Handbook of the Flowering and Ferns of the Central Northeastern United
States and Adja Cent Canada. New York. American Book Company. p 503-574. También cf. Lor Bijan Dehgan. 1998.
Landscape Plants for Subtropical Climates. University Press of Florida. USA. pp. 371, 373 y 374.
(10) Cf. Moldenke, H. N., and Moldenke, A. L. 1952. Plants of the Bible.. Wltham, Mass.: Chornica Botanica. 328 pp 95
plates; y también cf. Acacia en http://www.newadvent.org/cathen/01079a.htm ; ibid (2)
(11) FAO. Manual sobre las semillas de las acacias de zonas secas. 1983. Manual realizado por J.C. Doran, D.J. Boland,
J.W. Turnbull y B.V. Jun, de Australia. cfr. capítulo 2, sección 2.1.
(12) FAO = Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
(13) Ross, J.H. (1973). Towards a classification of the African acacias. Bothalia 11 (1 and 2), 107–13.
(14) En el presente escrito no se abordan las distintas nomenclaturas taxonómicas de clasificación de plantas.
(15) Atchison, E. (1948). Studies in the Leguminosae II. Cytogeography of Acacia (Tourn.) L. Amer. J. Bot. 35, 651–5.
(16) Cf. O. N. Allen & Ethel K. Allen. The Leguminoseae. p. 5-16.
(17) Cf. E. Strasburger, et al., en el libro: Strasburger Tratado de Botánica, que data de 1894 publicado en primera edición
en Boon, Alemania, y en su versión al castellano en 1994, pp 816-818, 956.
(18) Ibid (17) p. 816.
(19) Ver (16)
(20) Ver: FAO. 2003. “Operación Acacia” para incrementar la producción de gomas y resinas. Roma. En
http://www.fao.org/spanish/newsroom/news/2003/24339-es.html
(21) Maydell HJ, (1986). Trees and shrubs of the Sahel, their characteristics and uses. GTZ Germany.
(22) FAO-CONAZA-SEDESO. 1993. Plan para Combatir la Desertificación en México (PACD—México). México. Cf. http://www.conaza.gob.mx/pacd.htm
(23) FAO-PNUMA. 1997. Especies Arbóreas y Arbustivas para las Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina. Serie:
Zonas Aridas y Semiaridas. Nº 12. Publicado en el marco del Programa Conjunto FAO/PNUMA de Control de la
Desertificación en América Latina y el Caribe. Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe. Santiago,
Chile. Redes de Cooperación Técnica. Red Latinoamericana de Cooperación para las Zonas Áridas y Semiáridas de
América Latina. Cf. http://www.rlc.fao.org/redes/sisag/arboles/Mex-a-fa.htm
(24) Idem (23) Cf. http://www.rlc.fao.org/redes/sisag/arboles/Mex-pr-l.htm
(25) Simmons, M. (1981). ‘Acacias of Australia.’ (Thomas Nelson: Melbourne).
(26) Warwick Cooper. Semillas australianas de especies arbóreas para leñaRevista internacional de silvicultura e industrias
forestales - Vol. 35 - 1983 http://www.fao.org/docrep/q1460s/q1460s00.htm#Contents
(27) Cf. Manual sobre las semillas de las acacias de zonas secas.
(28) Rose, J. N. 1891. List of plants collected by Dr. Edward Palmer in Western Mexico and Arizona in 1890. Contrib.
U. S. Natl. Herb. 1 (4):91-116.
(29) Cf. Cinco trabajos de Rose, J. N., publicados en los años: 1897, 1899, 1903, 1906 y 1909, en U. S. Natl. Herb.
(30) Bernal Díaz del Castillo. Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España
(31) Francisco Javier Clavijero Historia Antigua de México.
(32) Maslin, B.R. (1981a). A report on phytogeographic studies of Acacia in Australia. International Group for the
Study of Mimosoideae. Bulletin No. 9, 56–60.
(33) Ross, J.H. (1981). An analysis of the African Acacia species: their distribution, possible origins and relationships.
Bothalia 13 (3 and 4), 389–413.
(34) Cf. Larousse Enciclopedia Quod 2006. pp. 317, 320, 331, 625.
(35) Ross, J. H. 1979. A conspectus of the African Acacia species. Memoirs of the Botanical Survey of South Africa 44,
Botanical Research Institute, South Aftica.
(36) Burkart A.1976. A monograph of the genus Prosopis (Leguminosae Subfam. Mimosoideae).
J. Arnold. Arbor. 57:219-247.
(37) En el caso de A. tortilis (Forsk.) Hayne subsp. Tortilis, los sinónimos son: Mimosa tortilis Forsk (1775) y A. spirocarpa
var. minor Schweinf (1867–8); para mayor detalle de este aspecto, consulte el capitulo 5 sobre la Acacia Tortolis, en el
Manual de la FAO, indicado en la referencia (11).
(38) Cf. Angel R. Cepeda Dovala. 2003. Principios de la Ciencia Genética. Primera edición. Tópicos Culturales ΑΩ,
A.R.C.D. Editor. Saltillo, Coahuila, México. (ISBN 970-93441-0-2) p.12, 19, 61,70, 145, 170.
(39) Mather, K. 1949. Biometrical Genetics.London. Methuen & Co., Ltd. ix +162.
(40) El ADN = Ácido desoxirribunucleico, y sus siglas DNA en la versión del inglés. ADN= Gen, Molécula de la vida.
Cf. Cepeda Dovala, Angel R. 2005. De Mendel a Watson y Crick, 50 años después. N° 3. Segunda edición. Tópicos
Culturales AΩ, en coedición con la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, Dirección de Investigación y
Departamento Ciencias del Suelo. A.R.C.D. Editor. D. F. (Libro 172 p. DR©; ISBN 970-9341-1-0) (Libro presentado en
la EXPO UAAAN 2005) (Diploma de Reconocimiento).
Culturales ΑΩ, A.R.C.D. Editor. Saltillo, Coahuila, México. (ISBN 970-93441-1-0)
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(54) Cf. Nag1 W, (1978). Endoreduplication and polyteny understood as evolutionary strategies. Nature 261: 614-615.
(55) Cf. Costich DE, Ortiz R, Meagher TR, Bruederle LP and Vorsa N, (1993). Determination of ploidy level and nuclear
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Hereditas 126: 45-51
(69) Ver Jos 2,1 en donde Setim tiene una connotación geográfica.
(70) Ver: Is 41, 19 Donde Dios transformara el desierto al plantar distintos tipos de árboles.
(71) Ver: Nm 25,1 en donde la palabra en inglés setim wood (madera incorruptible), tiene una connotación geográfica.
(72) Ver: Jl 4, 18; “... el torrente de las Acacias...” La palabra torrente, proviene del Latín: torrens, -entis, en inglés: torrent,
ver Cathloic Bible Diccionary, p 119, en: The Douay-Rhems. New Testament of Our Lord and Savior Jesus Christ. 2000.
(73) Ver Éxodo en Vulgata: Ex 25, vv 5, 10, 13 y 23; Ex 26, 15, 26; Ex 27, 1.
(74) Cf. Capítulo completo Ex 26,1-37 que habla sobre el Tabernáculo con la Carta a los Hebreos del Teólogo de Teólogos San Pablo en Heb 8, 5 y en el libro Hechos de los Apóstoles de Lucas, en Lc 7, 44.
(75) Ver: Dt 10, 3 en donde se hace alusión a la arca de madera de acacia.
(76) Cf. Angel R. Cepeda Dovala. Principios de la Ciencia Genética. Capítulo 3. Nadie es Profetas en su Tierra. p 27-41.
Cf, libro de San Agustín la Ciudad de Dios y de Santo Tomas de Aquino Summa Theologiae: ver cuestión 102 sobre la
razón de los preceptos ceremoniales, artículo 4 ¿Se puede asignar razón suficiente para las ceremonias pertinentes a
las cosas sagradas?; en donde se menciona la Acacia.
(77) Cf. Is 41, 19, donde las palabras: The thorn, versión inglés de la Biblia Vulgata, se refiere a la “Whitethorn” = Acacia,
que en Hebreo es “Shitta”= Acacia, o “Setim = Acacias; mencionado en (1) del presente escrito. Ver: Is 41, 19 en The
The Douay-Rhems. Old Testament of The Holy Chatolic Bible. 2000. p 942.

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