40 Años de la Plegaria
de San Juan Pablo II
ante la tumba de San Alberto Magno en
Colonia, Alemania
Por
Angel R. Cepeda Dovala
En
un día como hoy 15 de noviembre de 1980, hace 40 años, que San Juan Pablo II
realizó un Viaje Apostólico a la República Federal de Alemania, en aquella
ocasión, dentro de sus múltiples actividades de su Santidad, dijo la siguiente Plegaria
ante la tumba de San Alberto Magno en la Iglesia de San Andrés, Colonia,
Alemania, misma que fue publicada en el sitio oficial de la Santa Sede en
Vatican VA ©, y que a continuación se reproduce, [1]:
¡Oh Dios, eres admirable en tus santos!
Constituido por Ti Supremo Pastor de la Iglesia de
Jesucristo, humildemente doblo la rodilla hoy como peregrino ante la tumba de
San Alberto, para enaltecerte con todos los creyentes en la celebración del VII
centenario de su muerte y agradecerte las obras de su vida por las que Tú lo
has erigido en maestro de la fe y ejemplo de vida cristiana para tu Iglesia.
Oh Dios, creador nuestro, autor y luz del espíritu
humano, tú has enriquecido a San Alberto en el fiel seguimiento de Jesucristo,
nuestro Señor y Maestro, con un profundo conocimiento de la fe. La creación
misma era para él revelación de tu omnipotente bondad, mientras iba aprendiendo
a conocerte y a amarte más profundamente en las criaturas. Asimismo investigó
las obras de la sabiduría humana, como también los escritos de los filósofos no
cristianos, que le abrieron paso hacia un encuentro con tu gozoso mensaje.
Especialmente lo capacitaste con el don del discernimiento para defenderse del
error, profundizar en la verdad y difundirla entre los hombres. Por eso, lo has
constituido en maestro de la Iglesia y de todos los hombres.
Hermanados en la intercesión de San Alberto,
imploramos tu misericordia:
— Envía a tu Iglesia, también en nuestro tiempo,
maestros de la verdad, capaces de interpretar y anunciar oportunamente a los
hombres tu alegre mensaje con la palabra y el testimonio de una vida santa: Te
rogamos, óyenos.
— Abre los corazones de los hombres con la gracia
de una fe viva, para que descubran la presencia de Dios en la creación y en sus
propias vidas, y correspondan plenamente a su santa voluntad: Te rogamos,
óyenos.
— Acompaña e ilumina con tu Santo Espíritu el
servicio de los investigadores y profesores, presérvalos del orgullo y vanidad,
y da a los estudiosos de la naturaleza responsabilidad en el contacto con los
dones de tu creación: Te rogamos, óyenos.
— Da a los responsables de los Estados y de la
sociedad inteligencia y conciencia de responsabilidad a fin de que utilicen las
conquistas de la ciencia y de la técnica para la paz y el progreso de los
pueblos, y no para su perjuicio o completa aniquilación: Te rogamos, óyenos.
— Ayúdanos a todos a encontrar siempre la verdad en
medio de los múltiples peligros y errores de nuestro tiempo y a servirte con
fidelidad por medio de una atrayente vida de fe: Te rogamos, óyenos.
— Bendice, por la intercesión de San Alberto, a
todos los ciudadanos de este país, da paz y unidad al pueblo alemán y haz que
siempre tenga presente su responsabilidad en la comunidad internacional: Te
rogamos, óyenos.
Acompaña con especial bendición y asistencia esta
mi visita pastoral a la República Federal Alemana, fortalece a todos los
creyentes en su amor a Cristo y a su Iglesia, para que a través de su
testimonio de vida cristiana en la verdad sea también glorificado tu nombre en
el mundo de hoy: Te rogamos, óyenos.
San Alberto, ruega por nos, para que seamos dignos
de las promesas de Cristo.
Oremos: Oh Dios, consuelo y fortaleza nuestra, Tú
has dado a San Alberto, Obispo y Doctor de la Iglesia, el coraje para subordinar
el humano saber a la sabiduría eterna. Fortalece y protege con su intercesión
nuestra fe en la desorientación espiritual de nuestros días. Danos la grandeza
de su alma, para que el progreso de las ciencias nos ayude también a nosotros a
conocerte más profundamente y a acercarnos más a ti. Haznos crecer en el
conocimiento de la verdad, que eres Tú mismo, para que un día en unión con
todos los santos podamos contemplarte cara a cara. Te lo pedimos por Cristo
nuestro Señor.
Amén.
San Juan Pablo II
Paz y Bien
ARCD
2020/11/15
[1] Cf. VATICAN VA ©: