El Magníficat: Cántico
y Oración de la Santísima Virgen María. Evangelio según San Lucas (Lc 1, 46-55)
Por
Angel R. Cepeda Dovala
Tres
pensamientos profundos acerca del Magníficat de San Juan Pablo II, el Papa Emérito Benedicto XVI, y el Papa
Francisco son:
María, inspirándose en la tradición del Antiguo Testamento, celebra con
el cántico del Magníficat las maravillas que Dios realizó en ella. San Juan
Pablo II [1]
Es un canto que revela con acierto la espiritualidad de los anawim
bíblicos, es decir, de los fieles que se reconocían "pobres" no sólo
por su alejamiento de cualquier tipo de idolatría de la riqueza y del poder,
sino también por la profunda humildad de su corazón, rechazando la tentación
del orgullo, abierto a la irrupción de la gracia divina salvadora. Papa Emérito
Benedicto XVI [2]
El Magníficat canta al Dios misericordioso y fiel, que cumple su diseño
de salvación con los pequeños y los pobres, con los que tienen fe en Él, que se
fían de su Palabra, como María. Papa Francisco [3]
En
el Evangelio según San Lucas (Lc 1, 46-55) menciona lo que la Santísima Virgen
María dijo inspirada en la Sagrada Escritura del Antiguo Testamento con una
gran sencillez y humildad ante la nobleza de la gracia recibida por la Providencia
y Misericordia de Dios, ella mostró su amor a los humildes y a su vez humilla a
los soberbios. A continuación, un Collage de Arte Sacro sobre el Magníficat.

Magníficat
Lucas 1, 46-55
46Y dijo María:
“Proclama mi alma la grandeza del Señor,
47se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
48porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
49porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
50y su misericordia llega a sus fieles de generación
en generación.
51Él hace proezas con su brazo: dispersa a los
soberbios de corazón,
52derriba del trono a los poderosos y enaltece a los
humildes,
53a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos
los despide vacíos.
54Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la
misericordia
55–como lo había prometido a nuestros padres–
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.”
Amén.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amén.
Salmo 23(22) El Señor es mi Pastor
No olvide rezar también por sus seres queridos y amados,
la Paz y Bien en el mundo
Y por los Papas
Papa Francisco y Papa Emérito Benedicto XVI
"Yahvéh es mi luz y mi salvación"
Salmo 27(26)
Laudetur Iesus Christus
Alabado sea Jesucristo
Paz y
Bien
ARCD
2020/12/12
Pensamientos de los
Papas Juan Pablo II, Benedicto XVI, y Francisco consultados en VATICAN VA ©: